CONTAMINACION VISUAL

La Municipalidad está trabajando en la elaboración de un nuevo Código de Publicidad que vendría a traer un poco de orden con tanto cartel en la vía pública y así tratar de descomprimir el micro y macrocentro de la contaminación visual.
Cualquier rosarino que circule por las calles de la ciudad se topa diariamente con el bombardeo de mensajes e imágenes publicitarias que llegan desde negocios, azoteas, medianeras de edificios y cercos de obras en construcción.
La Secretaría de Planeamiento, a través de la Dirección de Diseño de la Vía Pública, elaboró el proyecto por el cual la cartelería debería colocarse obligatoriamente en forma paralela a la línea de edificación, abandonando la instalación perpendicular al inmueble, comúnmente llamados carteles “bandera”.
La intención de la iniciativa es reubicar a los carteles, para que de esta forma queden sobre la fachada de los edificios, mejorando la visibilidad en las calles, otorgando la posibilidad de una mejor revalorización de los inmuebles con valor patrimonial que se encuentran en el casco céntrico, y disminuir riesgos de caídas y accidentes en la vía pública, en virtud de la ferocidad de las últimas tormentas.
Otro aspecto a regular es el de los carteles de los cercos perimetrales de seguridad en las obras en construcción que sobreabundan en la zona intrabulevares. Los cercos instalados han sobrepasado los límites que estipula la reglamentación actual y este aspecto está contemplado en el proyecto municipal, ya que se observan murales que superan en altura y extensión a lo permitido por las ordenanzas.
Las empresas del sector no están tranquilos ante los cambios que propician desde el Palacio de los Leones, y así lo han hecho saber al manifestar, un tanto exageradamente, que de aprobarse un nuevo Código se llegaría “al cierre inexorable de todas las empresas del rubro, dejando sin trabajo a miles de familias, y sin derecho a identificar a las pymes industriales y comerciales de la ciudad.”
Desde la Cámara de Publicidad en Vía Pública, Letreros y Afines de Rosario denuncian que venían trabajando en comisión con el municipio para elaborar el nuevo reglamento, pero de buenas a primeras “aparece un nuevo proyecto de normativa sin ningún consenso con la industria.
Lo cierto es que la contaminación visual es real y a opinión del Arq. Mario Espíndola “es evidente que hay sectores de la ciudad en que se observa una sobreabundancia de cartelería que perjudica la visual y, en ciertos casos, atenta contra la estética de edificios destacados que datan del siglo pasado y que se encuentran protegidos por su gran valor patrimonial. Me parece muy bien que se decida poner orden en un aspecto que se encuentra bastante desorganizado”.
La ciudad, como ámbito común de todos los que la habitamos, debe adaptarse a las normas que se necesitan para reglamentar los distintos aspectos que hacen a un mejor ordenamiento. La publicidad en la vía pública no escapa a ello, y este proyecto trae, con buen tino, las pautas necesarias para que un aspecto, poco tenido en cuenta, de la calidad de vida como es la contaminación visual, deje de ser un problema que encontramos en las calles de Rosario.

antonio dijo
me parese muy bien elebora esta pagina
23 Enero 2008 | 05:27 PM